La cara del cristo

Arrancado de los Andes y llevado a Lima por un padre que lo había abandonado antes de nacer, Juancha intenta encontrar un lugar en un mundo que le resulta ajeno. La violencia y el desarraigo lo empujan a huir, perdiéndose entre las calles de Gamarra, donde conoce a Manco, un niño tan pobre como generoso que sobrevive dibujando sobre el asfalto para sostener a su anciana abuela.

La cara del Cristo – Cuento

Por: Wendy Wong G.

Año de creación: 2014

Arrancado de los Andes y llevado a Lima por un padre que lo había abandonado antes de nacer, Juancha intenta encontrar un lugar en un mundo que le resulta ajeno. La violencia y el desarraigo lo empujan a huir, perdiéndose entre las calles de Gamarra, donde conoce a Manco, un niño tan pobre como generoso que sobrevive dibujando sobre el asfalto para sostener a su anciana abuela.

La cara del Cristo es un relato sobre la amistad, la pérdida de la inocencia y la dignidad de quienes, aun teniendo muy poco, son capaces de entregarlo todo. Una historia donde la ternura y la injusticia se encuentran bajo el ruido incesante de una ciudad que rara vez se detiene a mirar.

Tercer puesto en el concurso Ten en Cuento a La Victoria (2014)

1
2
1

«Este cuento fue el que ganó el tercer lugar en el último concurso que organizó la Municipalidad de La Victoria en 2014. Recuerdo que lo escribí en un camino en el bus y lo reescribí en la computadora, cambiando varias cosas. Idee el texto desde que vi la pintura de un Cristo en una calle de Gamarra, en esas salidas que tenía con mi madre Mary cuando iba a comprar sus telas. Siempre dije que debía haber una historia detrás del Cristo y quise dársela. Mamá me acompañó a la premiación, la primera y la última premiación a la que me acompañara, estaba muy orgullosa, no se cansó de contárselo a todos – las mamás son así – por eso más de dos años después, recuperando los derechos del texto (ya venció el plazo), lo comparto con ustedes, y se lo dedico a mi madre, cuyos paseos por Gamarra me permitieron inspirarlo. Para ti, Mary Luz Garay Cotrina de Wong, con todo el amor que siempre te tendré, ahora que tú estás con el Cristo en una avenida del cielo» 

¿Qué te pareció la historia? Anímate a dejar un comentario abajo cuando termines la lectura.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *